LA ELECCIÓN DEL COLOR

Combinar bien los colores de paredes, telas, suelo, puertas y muebles es la clave para obtener la atmósfera que deseamos. A su vez, nos tendremos que fijar en la iluminación y dimensiones de la sala que queremos pintar.

Circulo cromático

  • Colores cálidos
    Son todos los colores que se forman con el rojo y el amarillo. Son apropiados para habitaciones en las que existe poca luz natural
  • Colores fríos
    Este tipo de colores visualmente agrandan la estancia y son adecuados para habitaciones que reciben mucha luz.
  • Colores neutros
    Son los más seguros y los más fáciles de combinar con el resto de la decoración. Este tipo de tonos son apropiados cuando deseamos ambientes diáfanos y homogéneos.
  • Combinación de colores
    Aunque combinar colores distintos es una opción más arriesgada, los que se encuentran próximos entre sí en el círculo cromático armonizan sin problemas. Por ejemplo, azul y malva, rojo y naranja. Recomendamos emplear como máximo tres tonos consecutivos del círculo (beige, visón y chocolate, por ejemplo), usándolos en diferente proporción. Lo ideal es que uno de ellos domine y los otros lo complementen. Y es que el esquema armónico funciona especialmente bien cuando el valor e intensidad de los colores elegidos no tiene la misma fuerza.
  • La elegancía del negro
    Para los más atrevidos proponemos pintar alguna de las habitaciones o salas de la casa en negro, ya que este es un color que transmite elegancia si se combina adecuadamente con el resto de la decoración.